Aplicador Plano

¿Cómo se utiliza el aplicador plano?

Los aplicadores planos son herramientas suficientemente versátiles como para ser usadas en el interior o exterior y son ideales para  todo tipo de superficies, pinturas y fondos. Permiten  lograr una muy buena terminación y evitan las salpicaduras que causan algunas veces los rodillos.
Una amplia gama de accesorios los hacen ideales para pintar prolijamente los bordes.
Los ribeteadores son una versión de los aplicadores planos, que eliminan la necesidad de enmascarar. Son especiales para cielorrasos, puertas, ventanas y zócalos.

¿Cuáles son las recomendaciones básicas para el uso del aplicador plano?

1. Es importante que la almohadilla esté perfectamente limpia, antes de comenzar un trabajo de pintura.

2. Es conveniente sumergirla en el mismo diluyente con que se está diluyendo la pintura, escurrirla bien y empezar luego el trabajo.

3. Para lograr una buena terminación es recomendable seguir las siguientes indicaciones:
a. Trabajar con la almohadilla y una bandeja con escurridor.
b. Comenzar pintando las esquinas y alrededor de ventanas y puertas.
c. Cargar la almohadilla de manera tal que se pueda sostener sin que caigan gotas de pintura al piso.
d. Es conveniente pintar áreas pequeñas (paños) en cada pasada, por ejemplo con una almohadilla de 20 cm., la superficie promedio a pintar será de 1m2.
e. Comenzar a aplicar siempre desde la superficie seca y empalmar con el paño pintado previamente.
f. Pintar siempre en la misma dirección con un patrón en forma de N.

4. Para trabajos prolongados lavar el aplicador cada dos horas con el diluyente que se esta utilizando para evitar que la pintura se seque sobre la almohadilla, dificultando la aplicación.
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