Cómo elegir el rodillo

Es ideal para pintar grandes superficies con un gran ahorro de tiempo. Además no deja marcas o rayones como lo podrían hacer los pinceles.

Tipos de rodillos y aplicaciones
El largo del cilindro oscila entre 50 y 250 mm. El pelo, del rodillo de cubierta de lana sintética, puede variar entre 5 y 30 mm. También hay rodillos de espuma de goma que son utilizados para pinturas sintéticas y mejores acabados.
Debes elegir el rodillo de acuerdo al tipo de pintura y superficie que pintarás. Por ejemplo: para pinturas acrílicas o plásticas al agua deberás usar uno de lana sintética o natural. Si la pared es lisa, el pelo debería ser mas corto, en cambio para paredes con gotelé o porosas el más indicado es un rodillo de lana larga.

Uso del rodillo
A esta herramienta se le puede agregar en su parte posterior una extensión (palo, caña, extensor, pértiga) que le dará mas alcance a lugares altos como paredes altas o techos.
Primero carga de pintura el rodillo en la bandeja o cubeta, haciéndolo rodar dentro de esta para mojar toda la lana o espuma, y quita el exceso de pintura repasándolo en la parte texturada de la bandeja o en su rejilla. Luego ya en la superficie a pintar mueve el rodillo de arriba hacia abajo para descargar la mayor cantidad de pintura. Repasa de forma horizontal extendiendo el material y por último de nuevo verticalmente. El lugar a cubrir tendría que quedar totalmente cubierto de pintura, aunque quede transparente, y no debería de chorrear ni haber exceso de burbujas.

Mantenimiento
Si estás trabajando con pintura al agua, puedes introducir los rodillos en una bolsa plástica y cerrar la boca para mantenerlos por un corto tiempo húmedos mientras realizas el trabajo. Cuando hayas terminado lávalos con abundante agua hasta eliminar todo resto de pintura. Guarda las herramientas preferentemente colgadas para no deformar la lana o espuma.
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